Hoy he estado charlando un buen rato con mi padre a través de videoconferencia en messenger.
Mi padre cumplirá 81 años dentro de dos meses. En febrero del año que viene hará 5 años que quedó viudo de mi madre. Mi madre murió de repente, el dia anterior por la noche hablaba con ella por telefono, y al dia siguiente recibimos la fatídica noticia de sopetón. Mi padre se sumergió en las oscuras aguas de la soledad de improviso, como si fuera un niño que lanzas por primera vez a una piscina.
Sólo en un piso enorme, donde de golpe reinó el silencio. Mi padre, hombre de gran elocuencia y excelente capacidad de comunicación, se quedó sin su interlocutora preferida durante 50 años. Y empezó un nuevo camino. Ahora todavía me impresiona cuando me dice que le cuesta articular las palabras porque se pasa días y días sin hablar.
Como hombre independiente que es y con una claridad mental envidiable (como siempre) se negó a abandonar su casa y aunque siente el vacío que dejó mi madre, y ahí sigue, resistiendo como los buenos. Con una moral envidiable y diciendo que se ha marcado el objetivo de pasar de 90 años, como el General Castaños (el de la Batalla de Bailén) porque al fin y al cabo para él la edad es acumulación de juventud. Bendito sea.
Hace 2 veranos inauguraron una biblioteca municipal delante de su casa, y un día que lo fuí a visitar y llevaba mi portátil descubrí que había un WIFi gratuito que llegaba desde aquella instalación municipal. Me conecté a Internet y esa fue la primera vez que se asomaba a lo que él bautizó "como la gran ventana al mundo". Su primera sesión fueron horas de navegar y poniendo ojos como platos. Una situación digna de verse; un anciano de 79 años con una expresión entre sorpresa y admiración. Tengo que decir que gran parte del secreto del buen estado mental de mi padre es que es un ávido lector con una biblioteca envidiable, con una gran inquietud por las ciencias políticas y la historia (de la que es un gran aficionado) aunque su formación es técnica. Le paseé virtualmente por webs de sus temas favoritos y quedo fascinado.
Mi sorpresa fue cuando unas pocas semanas después me llamó para decirme que se había bajado a la tienda de electrodomésticos de al lado de casa, y que se había comprado un portátil y una impresora, y que ya estaba conectado. Así es mi padre. Fuí para su casa y efectivamente, entre mi hermano mayor y yo le dimos las primeras explicaciones con el Windows Vista (yo era la primera vez que lo veía, y mi hermano mayor, mejor no explicarlo). Vamos una fiesta. Y yo alucinando.
Tras dos años, mi padre se conecta cada día, lee la prensa virtual, ha hecho un buen número de amigos aficionados a la historia y las ciencias políticas, se comunica por mail con todos ellos con su dirección de hotmail, y es un activo partícipe en los comentarios de las noticias de La Vanguardia. Consulta cuestiones historicas a la Academia de Historia (y maravillado me dice que le responden) o con la Academia de la lengua. Tiene una red de contactos envidiable entre catedráticos y estudiosos. Está en Red. Ve a su nieto a través de videoconferencia y nos comunicamos y aunque no vivimos lejos, nos hacemos compañía virtualmente. Aún pide disculpas porque su destreza (según él) es muy pobre en esto de los ordenadores y de internet, y que comprendamos que está aprendiendo.
Me repite sin césar que qué gran idea tuve aquel día de traer el portátil, porque gracias a ello, se siente presente en el mundo a través de esa maravillosa ventana que tiene en la mesa del comedor entre los montones de libros. Me agradece aquella idea porque su soledad ya no es tan pesada.
Hoy le he estado explicando mi incipiente descubrimiento del 2.0 con la ilusión de un chaval. Me ha escuchado, y me ha emplazado a ir a verle para enseñarle eso de Facebook, Twitter, los blogs, y todo eso...Pero si ha tenido muy claro algo que me ha dicho...este avance en Internet será trascendental para la evolución de la Humanidad siempre y cuando no lo neutralicen...(comparto la opinión)...Hemos hablado 2 horas del tema...y hemos llegado a una situación paradójica...por primera vez en mi vida estoy al mismo nivel de aprendizaje que mi padre...y vamos a aprender juntos...Y como un chaval me ha dicho: "¿A que es estupendo aprender?"
Por cierto, Papá, si algún día lees este post, que sepas que te quiero.
2 comentarios:
Conociendo a tu padre, no ha lugar para la incredulidad. Mi enhorabuena para él por su demostrada capacidad de adaptación y mi más cochina envidia para ti (no hay envidia sana), por tenerlo, por disfrutarlo y por beber cada día de su sabiduría. Evidentemente, de tal palo no podría salir otra astilla. Un abrazo.
Me parece formidable lo que te está sucediendo, y es una pena que haya gente que se este perdiendo lo que esta pasando en estos momentos en internet. La web 2.0 no hace otra cosa que hacer obvio algo que ya se sabía que era importante: las redes. Uno es hoy en día no lo que sabe sino lo que es capaz de aprender a través de las redes de conocimiento y sociales presentes en la red.
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