viernes, 4 de septiembre de 2009

Que la ilusión no nos ciegue

Sigo avanzando a paso de hormiga en este nuevo universo del 2.0. Mi avance se ha ralentizado en favor de la asimilación, algo necesario y conveniente.

Pero hoy quiero reflexionar sobre el encaje del 2.0 con el mundo que nos rodea, y concretamente con las estructuras empresariales y económicas.

Es pausible intuir que la dinámica 2.0 influirá en el desarrollo social. Y es humano desear que esa influencia sea un progreso y un avance social que permita que nuestra Humanidad discurra por sendas de virtud, donde los valores eternos de justicia, equidad, bienestar, paz, etc sean una realidad. Es humano desear que se avance en mecanismos de coordinación social más ecuánimes. Es nuestra obligación desearlo, por nosotros mismos y para las siguientes generaciones. Lo deseo para mí, para mi familia y para mis congéneres.

Pero también es fácil intuir que esa evolución no estará exenta de retos y dificultades. No será un cambio fácil ni simple.

A todo cambio, a toda acción hay una reacción. Siempre ha sido y así será, porque es inherente a la naturaleza humana como animales sociales que somos. En toda organización social viva hay estructuras relacionales que conllevan distintos niveles sociales y por tanto, una lucha permanente para alcanzar los estratos superiores del grupo. Todos los homínidos funcionamos así. Por tanto, no vale la pena agotar las neuronas en el ¿por qué?. (Prefiero el ¿para qué? y el ¿cómo?. Las dos preguntas implican acción).

Teniendo en cuenta este antecedente, es importante pensar en ¿cúal va a ser la reacción que podemos encontrar en un proceso de cambio social inducido por una nueva forma de comunicación masiva y horizontal como las redes sociales? ¿Y para qué hay que pensarlo? Para preparar las tácticas óptimas de respuesta a la casi segura reacción al cambio.

Cuando se presenta un fenómeno a escala global, que puede reformular las formas de comunicación masiva, incomprensible para la mayoría del establishment, que puede inducir a una evolución de las estructuras actuales, y por tanto puede suponer cambios en la influencia de los sectores dominantes...se da la combinación perfecta para iniciar un proceso estratégico por parte de la economía y resto de estructuras off-line.

Y qué es una estrategia? Según Wikipedia la estrategia es un conjunto de acciones que se llevan a cabo para lograr un determinado fin. Proviene del griego ΣΤΡΑΤΗΓΙΚΗΣ Stratos = Ejército y Agein = conductor, guía.

Lo bueno de la etimología es que te permite llegar a la esencia de los términos. Estrategia se compone de Ejercito y guía. Por tanto, tiene una esencia militar, es decir, una acción de confrontación y un objetivo de victoria.

En la enseñanza empresarial que se imparte en las escuelas de negocio hay un area de pensamiento estratégico con un razonamiento básico: la actividad empresarial se desarrolla en un entorno altamente competitivo con una dinámica de juego 0 (yo gano, tu pierdes). Un entorno de esta naturaleza es muy similar a un entorno bélico y por analogía las estrategias militares son de aplicación es las actividades empresariales. Por ello, se estudia el arte de la guerra de Sun-Tzu y algunos estudian a Von Clausewitz (pero este es un verdadero ladrillo). Para sintetizar tipo twitter los enfoques, Von Clausewitz se centra en como vencer gestionando el conflicto y Sun-Tzu en como vencer evitando el conflicto. Pero el objetivo de ambos es el mismo. Vencer.


Vencer se vence de muchas maneras; sometiendo, anulando, asimilando, comprando, fusionando, etc...pero el objetivo final siempre es mantener e incrementar la cuota de tu core business. No hay posibilidad de renunciar ni de rebajar nunca el nivel de influencia ni de cuota de core business.

Este es el enfoque mental de muchos dirigentes de grandes empresas. Es una lucha por la supervivencia de la empresa ( y por el bonus). Y es así. No le demos vueltas.

No hay tiempo para comprender, para entender, solo hay tiempo para analizar lo justo para actuar. Hay que actuar, primero defender y luego atacar....para siempre vencer. Hoy por hoy, esto es así.

He leido estupendos textos bienintencionados y plenos de ilusión en bloggs y en redes sociales. Los comparto. Es bonito, necesario tener ilusiones, luchar por los sueños, pero más necesario es hacerlo con los pies bien aposentados en la realidad, sabiendo que es le que rodea a uno. La realidad es el analógico, con su lógica y su dinámica.

La generación 2.0 deberá entender la dinamica off-line si quiere que el mundo evolucione. Si no hace el esfuerzo por comprender el mundo analógico, todo puede quedar en un bonito sueño. Un woodstock más...un mayo del 68 más... La eterna paradoja de todas las generaciones humanas es que muchos de los que estuvieron en esos acontecimientos con veinte años...son el establishment de hoy...

Nunca será como soñaste, pero al menos será mejor que lo que tienes.

Que la ilusión no nos ciegue.